Fondos privados: la nueva ola del crecimiento inmobiliario en Perú y América Latina

El mercado de Fondos Privados en el Perú ha mostrado un crecimiento sostenido, teniendo 3 mil millones en valor de activos administrados en fondos de inversión, aún rezagados en comparación a países de la región, pero con gran potencial de crecimiento.

Dentro de este dinamismo, los Fondos Inmobiliarios han ganado relevancia como vehículo de inversión. Informes recientes del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) muestran un aumento del patrimonio administrado en fondos, que representan más de la mitad del patrimonio bajo gestión en el país. Esto demuestra que el capital está migrando hacia vehículos de inversión más sofisticados, siendo los fondos privados el 57 % del total de los Fondos de inversión.

Este crecimiento de los fondos privados, se debe a una mejor estructuración de vehículos profesionalizados que permiten acceder a proyectos inmobiliarios con estructuras más sólidas, operando con fideicomisos de titulización y emisión de bonos, productos regulados por la SMV.

Al comparar el desarrollo de fondos privados inmobiliarios en la región, se aprecia que mercados más grandes como Brasil y México concentran la mayor parte del capital privado y de real estate: Brasil lidera en escala y número de transacciones, mientras que México ha mostrado crecimiento sostenido en activos alternativos. Chile y Colombia presentan mercados de real estate privados más maduros que el peruano en algunos segmentos (oficinas, retail e industrial), tanto en activos bajo gestión (AUM), como en diversidad de estrategias, según análisis de mercado y reportes globales sobre real estate y private markets.

En conjunto, la inversión inmobiliaria en latinoamérica ha crecido y atraído ‘dry powder’ y capital internacional, pero la concentración sigue en los principales centros económicos de la región.

En síntesis, los fondos privados, sobre todo los inmobiliarios en el Perú, avanzan hacia una mayor sofisticación y solidez, apoyados por una mejora en la oferta regulatoria y la profesionalización de gestores, aunque todavía con menor escala y penetración que los líderes regionales. Para seguir consolidando este segmento será clave mejorar la liquidez de los vehículos, gestionar prudentemente el apalancamiento, ampliar la diversificación de activos y atraer más capital institucional local e internacional. Estas métricas serán las que definirán si el crecimiento reciente se traduce en un mercado inmobiliario privado realmente robusto y competitivo a nivel regional. Estamos por buen camino.

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